¿Heridas quirúrgicas, ISQ y biofilm?

mayo 13, 2021

La Infección de Sitio Quirúrgico (ISQ) es la infección nosocomial más común, y que contribuye de forma sustancial tanto en la morbilidad anual, como la mortalidad y los costes asociados. En Estados Unidos la ISQ es la causa más común de readmisión tras la cirugía.1

Se estima que la ISQ ocurre en el 5% de todos los procedimientos quirúrgicos. En el área quirúrgica se conoce el papel de los biofilms bacterianos que residen en implantes. Pero hasta el momento no se ha tenido demasiado en cuenta que el material de sutura podía actuar como un huésped para el biofilm.2  

En el año 2014 Kathju y colaboradores realizaron un estudio en una serie de 15 pacientes sometidos a by-pass gástrico que desarrollaron ISQ en la pared abdominal, para ello extrajeron el material de sutura y lo observaron en un microscopio confocal para observar la presencia o no de biofilm. El biofilm estuvo presente en todos los casos. Al retirar el material de sutura (y por ende el biofilm) todas las lesiones cicatrizaron.2

Sabemos que un biofilm es una comunidad compleja de diferentes especies de bacterias y hongos que provoca una infección subclínica en la herida de forma prolongada ya que es capaz de protegerse de la respuesta inmunológica del paciente y de tolerar los antibióticos y antisépticos.3 El biofilm se puede formar en horas y alcanzar su madurez en 48-72 horas.4

En un estudio en el que se analizaba el riesgo de ISQ en pacientes embarazadas sometidas a cesárea, se pudo observar que el 73% de las mujeres obesas presentaban biofilm de forma pre-operatoria en el lugar de la incisión de Pfannenstiel, lo que incrementa el riesgo de sufrir una dehiscencia.5

El 60% de las ISQ se producen tras el alta, indicando que la infección es la mayor preocupación epidemiológica una vez que el paciente abandona el Hospital. 1

Conociendo todos estos datos ¿qué podemos hacer para evitar la ISQ en las incisiones quirúrgicas?

 

En el segundo consenso internacional sobre infecciones musculoesqueléticas, podemos leer que “se ha comprobado que los apósitos oclusivos y/o impregnados con plata reducen la tasa de complicaciones de la herida, la ISQ y la infección articular periprotésica (IAP) en comparación con los apósitos de gasa estándar y deben considerarse para uso rutinario”.6

 

El consenso sigue: “Los apósitos interactivos interactúan con el lecho de la herida para mejorar aún más la cicatrización e incluyen, por ejemplo, apósitos antimicrobianos (como la plata). Una cantidad cada vez mayor de publicaciones apoya el uso de un apósito que proporciona una barrera impermeable a los patógenos y para preservar un ambiente húmedo. Las buenas capacidades de manejo de fluidos son importantes para prevenir el exceso de exudado, que causa la maceración y reduce la frecuencia de los cambios de apósito, lo que reduce el riesgo de exposición a patógenos externos.”6

 

En nuestro país, el decálogo del proyecto Infección quirúrgica zero (firmado por sociedades como SEGO, SECOT, SEDAR, AEC, AEETO, entre otras), nos ofrece 10 medidas preventivas para prevenir las ISQ, y en el noveno punto remarca “Aplique correctamente los protocolos de cura de heridas quirúrgicas de su hospital: técnica aséptica, uso de drenajes, tipos de apósitos, retirada del apósito y curas tras el alta.”7

 

Y en base a todo lo anterior podemos decir que el apósito postquirúrgico elegido cobra suma importancia a la hora de poder reducir las complicaciones de la herida quirúrgica.

 

Autora: Silvia Núñez Guerra. Enfermera. Surgical Solutions Field Manager

AP-031444-MRL-ES

Referencias:

 

  1. Woelber E, Schrick EJ, Gessner BD, Evans HL. Proportion of Surgical Site Infections Occurring after Hospital Discharge: A Systematic Review. Surg Infect (Larchmt). 2016 Oct;17(5):510-9
  2. Kathju, Nistico, Tower, Lasko and Stoodley. Bacterial Biofilms on Implanted Suture Material Are a Cause of Surgical Site Infection. Surgical infections. Volume 15, Number 5, 2014.
  3. International Wound Infection Institute (IWII). Wound infection in clinical practice: international consensus update 2016. Wounds International 2016.
  4. Wolcott RD, Rumbaugh KP, James G et al. Biofilm maturity studies indicate sharp debridement opens a time- dependent therapeutic window. J Wound Care 2010;19:320–8. https://doi. org/10.12968/jowc.2010.19.8.77709.
  5. Rood, Buhimschi, Jurcisek, Summerfield, Zhao et al. Skin Microbiota in Obese Women at Risk for Surgical Site Infection After Cesarean Delivery. Nature scientific reports (2018) 8:8756 | DOI:10.1038/s41598-018-27134-5.
  6. Segundo consenso internacional sobre infecciones musculoesqueléticas. Filadelfia. 2018
  7. Decálogo del proyecto de Infección quirúrgica zero. https://infeccionquirurgicazero.es/images/stories/recursos/presentaciones/decalogo-medidas-preventivas-de-iqz-poster.pdf

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